Pablo Acuña acompañó la Gran Parada de Caimanes y reafirmó su compromiso con la cultura cienaguera
El futuro Representante del Magdalena participó activamente del desfile, compartiendo con la comunidad y resaltando el valor de las tradiciones de la segunda ciudad del departamento.

En el marco de la tradicional Gran Parada de Caimanes, una de las manifestaciones culturales más emblemáticas del Caribe colombiano, Pablo Acuña participó activamente del desfile, compartiendo con la comunidad y resaltando el valor de las tradiciones como eje de identidad y cohesión social.
Durante el recorrido, Pablo Acuña estuvo acompañado por el artista Lalo Ebratt y otros invitados especiales como Antonio Eslait, Tati Ángel, Isa Villalobos, Óscar Sarmiento y El Siu, quienes, junto a comparsas, músicos y asistentes, llenaron las calles de Ciénaga de música, color y alegría.
En un gesto de respeto y reconocimiento a la tradición, Pablo Acuña participó del desfile vistiendo una de las vestimentas típicas de la fiesta del Caimán, símbolo de identidad, historia y arraigo cultural del municipio. Su presencia reafirmó el mensaje de una campaña que se construye desde el territorio y en sintonía con las expresiones culturales de su gente.
A lo largo del recorrido, el aprecio del pueblo cienaguero se manifestó en aplausos, saludos y muestras espontáneas de cariño, evidenciando la cercanía y la conexión con una ciudadanía que reconoce la importancia de sentirse representada en sus tradiciones.
Al finalizar la jornada, Pablo Acuña destacó el valor de la cultura como motor de desarrollo económico y encuentro comunitario.
“La cultura no es solo una fiesta, es identidad, es memoria y es una forma de unir a la gente. Ciénaga nos recuerda que el Magdalena tiene tradiciones vivas que debemos cuidar, fortalecer y respetar. Estar aquí, acompañando a su gente, es parte del compromiso de construir desde el territorio y con la gente”, expresó.
La participación de Pablo Acuña en la Gran Parada de Caimanes se enmarcó en el espíritu de su propuesta política, que promueve la cercanía, el respeto por las raíces culturales y el trabajo conjunto con las comunidades, reafirmando que el desarrollo del Magdalena también pasa por valorar y proteger sus manifestaciones culturales más representativas.


















