Honorio Henriquez convoca un «Consenso por Colombia» para recuperar la seguridad, rescatar el sistema de salud y unir al país alrededor de las grandes soluciones nacionales

En la ceremonia de posesión del presidente de la República, Abelardo De La Espriella Otero, el presidente del Senado, Honorio Henriquez, hizo un llamado a construir un «Consenso por Colombia», una gran convocatoria nacional para unir a los distintos partidos políticos, expresidentes, gremios, academia y sectores productivos alrededor de las soluciones que demandan los colombianos, dejando de lado las diferencias, vanidades y los intereses particulares.
Durante su intervención, Henriquez aseguró que el país atraviesa un momento que exige grandeza y responsabilidad de toda la dirigencia nacional.
«Invito a poner de lado las vanidades, las ambiciones y los intereses personales. Colombia necesita que nos unamos alrededor de los grandes temas nacionales y que las diferencias políticas nunca sean un obstáculo para resolver los problemas de los ciudadanos.»
El presidente del Senado afirmó que el nuevo Gobierno recibe un país con un enorme desafío en materia de seguridad, salud, economía y orden público, razón por la cual propuso construir una agenda común que permita avanzar en las reformas y decisiones que el país reclama con urgencia.
Una agenda para recuperar a Colombia
● Rescatar el sistema de salud para garantizar atención oportuna a los colombianos.
● Reactivar la economía, el sector de la construcción, el campo y el sector minero-energético, sobre todo ante la crisis que podría generar un posible apagón por el fenómeno del Niño.
● Restablecer las capacidades del Sistema Nacional de Atención de Emergencias ante el riesgo inminente que hoy representa el volcán Puracé para el Cauca y sus comunidades, tan afectadas por el accionar de los violentos.
● Recuperar la seguridad física, jurídica y la soberanía del Estado.
● Impulsar el desarrollo de una economía fraterna dónde el progreso del país esté ligado al binomio que forman empresarios/ trabajadores. Dónde se apoye el emprendimiento, se reduzca efectivamente la informalidad y se apoye a los jóvenes NiNi, que no estudian ni trabajan por falta de oportunidades reales.
● Combatir la corrupción, luchar contra el clientelismo y fortalecer a los organismos de control técnicos, independientes y sin burocracia.
● Alcanzar la cobertura nacional del Catastro Multipropósito como herramienta para fortalecer la seguridad jurídica sobre la tierra, mejorar la planeación territorial y reducir los conflictos por la propiedad rural.
● Crear un marco de incentivos para facilitar el regreso de los colombianos que emigraron, permitiéndoles restablecer su actividad económica, invertir nuevamente en el país y poner su conocimiento y experiencia al servicio de Colombia.
Asimismo, propuso conformar de manera inmediata una mesa de trabajo entre el Gobierno Nacional, el Congreso de la República, los gremios, la academia y el sector productivo para definir las prioridades legislativas del nuevo cuatrienio.
Una gran ofensiva nacional por la seguridad
En materia de orden público, el presidente del Senado propuso desplegar una gran ofensiva nacional contra los grupos armados ilegales, recuperar el control efectivo del territorio, destruir las más de 330.000 hectáreas de cultivos ilícitos existentes en el país, desmontar las estructuras criminales que operan en las regiones y restablecer plenamente el respaldo institucional y ciudadano a la Fuerza Pública.
Al mismo tiempo, planteó desarrollar mecanismos que incentiven la desmovilización individual y colectiva de quienes decidan abandonar las armas y reincorporarse a la legalidad.
Un llamado al Presidente de la República
Durante la ceremonia, Honorio Henriquez dirigió un mensaje al nuevo jefe de Estado:
«Señor Presidente Abelardo De La Espriella: esta patria sufrida, alegre y llena de ilusiones tuvo una de las democracias más estables de América Latina durante el siglo pasado, mantuvo un manejo económico responsable, honró siempre el cumplimiento de sus obligaciones y evitó la hiperinflación. Hoy toda una Nación observa este acto con la esperanza de que Colombia vuelva a avanzar. Como lo expresó Alberto Lleras Camargo en 1944: ‘No se puede inventar una Nación nueva, como si no hubiera cimientos y ruinas, y como si los padres y las madres no hubieran existido, sufrido y trabajado por ella’.»
«Que nunca más una idea política valga una vida»
Uno de los momentos más emotivos del discurso fue el homenaje a Miguel Uribe Turbay, cuyo magnicidio, afirmó Henriquez dejó una lección que Colombia no puede olvidar.
«Que nunca más una idea política valga una vida. La democracia se fortalece cuando las diferencias se tramitan con respeto, cuando la palabra reemplaza la violencia y cuando el bien común está por encima de cualquier interés político.»
Al concluir su intervención, el presidente del Senado reiteró que el Congreso ejercerá sus funciones con independencia, pero también con disposición para construir acuerdos que permitan responder a las necesidades de los colombianos.
Para cumplir estos acuerdos se necesita una oposición constructiva, respetuosa de la democracia y la institucionalidad, que no promueva la violencia y que ejerza control permanente a la gestión del gobierno pero con espíritu de solución porque los verdaderos problemas de Colombia, no están medidos por los extremos de ideologías políticas, sino por la voluntad y decisión para resolverlos.
«Los ciudadanos no esperan instituciones enfrentadas entre sí. Esperan instituciones capaces de trabajar juntas para resolver los problemas del país. Ese será nuestro compromiso desde la Presidencia del Senado.»


















