En el marco del Día Internacional del Trabajo, la candidata presidencial Paloma Valencia hizo un fuerte pronunciamiento sobre el rumbo económico del país, al advertir que Colombia atraviesa una disputa de fondo entre dos visiones opuestas de desarrollo. Durante su intervención, aseguró que el país está ante un modelo que, según dijo, castiga la generación de riqueza y otro que reivindica la libertad como condición esencial para el progreso.
“Les pido a los trabajadores de este país que no se dejen embolatar con el discurso socialista que destruye la economía y la libertad. Colombia merece más y tenemos que salvarla entre todos. Vamos a elegir la primera mujer presidente de Colombia, es posible”, afirmó.
Valencia sostuvo que en Colombia se ha instalado una narrativa que estigmatiza el éxito económico y el emprendimiento, al punto de convertir el “ánimo de lucro” en un supuesto pecado. Frente a esa visión, defendió que la posibilidad de generar ingresos no solo es legítima, sino necesaria, pues es el motor que impulsa a millones de colombianos a salir adelante, sostener a sus familias y construir bienestar. En esa línea, cuestionó duramente lo que considera una filosofía que premia la pobreza y desincentiva el esfuerzo individual, advirtiendo que ese enfoque termina debilitando la libertad y promoviendo la dependencia de los ciudadanos frente al Estado.
“El modelo de Maduro que le gusta tanto a Cepeda es un fracaso, como el de Cuba y el de la Unión Soviética, donde lo educaron. Aquí estamos los que defendemos la libertad, la capacidad de los colombianos de crear riqueza. Para nosotros es tan importante la seguridad como la política social”, agregó.
La candidata también cuestionó la política laboral del Gobierno, al señalar que el aumento del empleo público responde, en su concepto, a intereses políticos y no a una verdadera estrategia de desarrollo. Según afirmó, este tipo de empleo genera relaciones de dependencia que afectan la autonomía de los ciudadanos.
“El modelo de Cepeda es el que termina empobreciendo a los pueblos porque esclaviza al trabajador. Los empleos creados por Petro son un simple propósito electoral que solo sirve para robarse la plata de los colombianos”, señaló.
A esto sumó cuestionamientos sobre la ejecución de programas sociales, particularmente en el sector salud, donde aseguró que recursos destinados a tratamientos y medicamentos estarían siendo utilizados con fines politiqueros, sin resolver de fondo las necesidades de la población.
Durante su intervención, Valencia rechazó los modelos económicos asociados a corrientes de izquierda, calificándolos como fracasos y reiterando que Colombia debe apostar por un camino distinto, basado en la libertad económica, el respeto y la iniciativa privada. “Aquí estamos los que defendemos la capacidad de los colombianos de crear riqueza”, afirmó, al tiempo que insistió en que el desarrollo solo es posible cuando existen condiciones reales para emprender y crecer.
La candidata presentó su propuesta de “economía fraterna”, un modelo que, según explicó, busca combinar crecimiento con justicia social. En ese sentido, expresó su preocupación por las cifras de informalidad y por la realidad de millones de colombianos que hoy sobreviven con ingresos precarios, sin acceso a empleo formal ni a garantías laborales.
“Un país que habla de empleo y la mayoría de los colombianos ganan menos de un salario mínimo y navegan entre la informalidad y el rebusque, es un país que no ha entendido su misión. Ese es el modelo de Cepeda; el nuestro se preocupa por la pérdida de puestos de trabajo. Vamos a hacer todo lo necesario para que haya trabajo con prestaciones sociales, vacaciones y garantías de verdad”, sostuvo.
Como respuesta a esa problemática, planteó una agenda orientada a la generación de empleo digno y de calidad, con énfasis en la formalización laboral y en el fortalecimiento de los trabajadores por cuenta propia. Señaló que su gobierno trabajará para garantizar que los colombianos accedan a empleos con prestaciones sociales, estabilidad y cobertura, al tiempo que impulsaría mecanismos para que los trabajadores informales puedan acceder al crédito, organizarse en cooperativas y mejorar sus ingresos. Su objetivo, afirmó, es que cada vez más colombianos puedan superar el umbral del salario mínimo y construir condiciones de vida más estables.
Valencia concluyó su intervención subrayando que su propuesta de país no se limita a lo económico, sino que también incorpora la seguridad y una política social efectiva como pilares fundamentales para lograr una verdadera justicia social. En su mensaje final, reiteró que la dignidad de los colombianos depende de la posibilidad real de progresar en libertad, y que ese debe ser el camino para construir un país con más oportunidades y bienestar.

