27 estudiantes que conforman la primera cohorte del Programa Profesional en Primera Infancia se acercan un paso más para alcanzar el sueño de obtener su título, al presentar con éxito los trabajos de grado luego de culminar sus prácticas de intervención social en diferentes centros educativos.
Es importante destacar que este grupo viene de la homologación del programa Tecnología en Atención Integral a la Primera Infancia y culmina una etapa que trasciende en su formación personal y profesional. Además, consolida el compromiso de la Alma Mater, con la cualificación del talento humano para fortalecer la atención integral a la primera infancia en el territorio.
Lo anterior ha sido posible gracias al esfuerzo de las estudiantes y liderazgo del Doctor Pablo Vera Salazar, principal impulsor de esta iniciativa, quien ha apostado por el fortalecimiento de la educación en todas sus etapas y cumpliendo con el Plan de Desarrollo Institucional
Entre tanto, este logro evidencia el respaldo del Centro para la Regionalización de la Educación y las Oportunidades – CREO UNIMAGDALENA, para la cualificación del talento humano en los territorios, garantizando el acompañamiento necesario para hacer realidad este proceso.
La consolidación de la primera cohorte del Programa Profesional en Primera Infancia representa un nuevo logro para esta Institución de Educación Superior, en cumplimiento de su compromiso con la formación de talento humano altamente cualificado.
Reconocimiento Académico
Este proceso, que integró la formación académica con experiencias de intervención social en las comunidades, permitió fortalecer las competencias profesionales de las estudiantes y generar un impacto positivo en el territorio.
En ese sentido, la psicóloga magíster Bieris Offir Jiménez Torres, directora de área de formación del CREO, destacó el significado de este logro, “como Programa, nos sentimos profundamente orgullosos porque pronto contaremos con nuestra primera cohorte de profesionales. Esto refleja el compromiso y el trabajo conjunto que hemos construido con nuestras estudiantes, fortaleciendo tanto su formación humana como académica.”
De igual forma anotó que, las futuras profesionales han demostrado una vocación excepcional por la atención a la primera infancia, consolidada a lo largo de su proceso formativo, desde el nivel técnico hasta el tecnológico y ahora el profesional.
Por último, la Directora de área de formación explicó que para las prácticas adelantadas se utilizaron diversas herramientas pedagógicas, promoviendo un trabajo conjunto con las comunidades y en especial con los padres, lo que permitió fortalecer los aprendizajes y optimizar los resultados del proceso.
Intervención formativa
Eva Sarit Salazar Salgado, estudiante de noveno semestre del Programa Profesional en Primera Infancia, expresó que, “esta culminación es un momento soñado. Presentamos nuestro informe final después de las prácticas desarrolladas en diferentes instituciones educativas, una experiencia muy significativa que abordó temáticas relacionadas con el área de la salud, fundamentales para la atención integral de la primera infancia.”
Además, anotó que su intervención fue orientada hacia los niños, la comunidad y las instituciones educativas, fue parte de un proceso enmarcado en la Ley 2460 de 2025, que fortalece la Política Pública Nacional de Salud Mental, que durante 10 semanas desarrollaron y que les permitió identificar necesidades, propone estrategias de mejora y generar resultados positivos.
De igual manera, la estudiante Jaisiel De Jesús Fontalvo Ceballos, señaló que: “Fueron jornadas muy enriquecedoras a nivel personal y profesional. Desde la llegada a los espacios con los niños se desarrollaban juegos y dinámicas de bienvenida, para luego dar paso a actividades orientadas a mi intervención, enfocadas en el autocuidado y la higiene personal. Estas acciones generaron un impacto positivo tanto en los estudiantes como en sus padres y/o cuidadores.”
Por su parte, la estudiante Yuleimis Zairith Martínez López manifestó que, con la práctica de intervención social en centros educativos se logró aportar significativamente a la comunidad, desplegando fases de diagnóstico, sistematización, formulación del plan de intervención, implementación y evaluación en cada institución.
Finalmente, Alba Luz Marchena Rodríguez manifestó que, “a mis 55 años, UNIMAGDALENA me impulsó a cumplir mi sueño y hoy estoy llena de gratitud. Desarrollé mi práctica en el contexto educativo y familiar de los niños entre 3 y 4 años, centrada en la autorregulación de las emociones, una problemática latente en la actualidad. Al trabajar con niños siempre estamos aprendiendo.”
Los resultados de los proyectos son altamente favorables y constituyen el cierre de esta etapa que acerca a las futuras profesionales a alcanzar su sueño, a devolverle al territorio lo que la Alma Mater les entregó y a servir con calidad.

