Luego de acatar las instrucciones del Consejo de Estado y adelantar ocho jornadas de trabajo con el Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica (CECH), y tras conocer la decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca de mantener las medidas cautelares sobre las Directrices Ambientales de la Sabana, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible anunció que interpuso un recurso de apelación contra el fallo del Tribunal y que solicitará una nueva revisión ante el Consejo de Estado.
Desde junio de 2025, y en cumplimiento de una orden del Consejo de Estado, el Ministerio se comprometió a desarrollar espacios de concertación institucional directamente con el CECH. Este proceso culminó con una audiencia pública el pasado 26 de noviembre y con la decisión del CECH, adoptada el 4 de diciembre, de solicitar el levantamiento de las medidas cautelares.
“Como Ministerio de Ambiente, tenemos la certeza de haber cumplido con lo ordenado por el Consejo de Estado. Mantenemos la firme convicción de que la vida no es negociable. La Sabana de Bogotá es un ecosistema vivo de humedales, una realidad ecosistémica que debemos conservar y defender frente a cualquier modelo depredador que ponga en riesgo nuestra seguridad hídrica y el bienestar colectivo”, señaló Irene Vélez Torres, ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e).
Las Directrices Ambientales de la Sabana son el resultado de un compromiso del Gobierno Nacional, contemplado en el Plan Nacional de Desarrollo, así como de lo estipulado en el artículo 61 de la Ley 99 de 1993, con el fin de garantizar el ordenamiento y desarrollo de la Sabana alrededor del agua y la preservación de sus ecosistemas.
“El ordenamiento alrededor del agua es una prioridad que se hace aún más urgente en escenarios de cambio climático. Decisiones como el racionamiento por más de un año y las 41 emergencias registradas por las lluvias del pasado 11 de febrero de 2026 en Bogotá, reportadas por el Idiger, así lo demuestran”, puntualizó Vélez Torres.
Contexto del proceso
El Gobierno del Cambio, a través del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, busca saldar una deuda de más de 30 años frente al ordenamiento alrededor del agua en Bogotá y la Sabana.
En marzo de 2025, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca suspendió la vigencia del documento construido mediante el proceso participativo. En ese momento, el Ministerio acudió al Consejo de Estado para solicitar claridades sobre esta decisión. En junio de 2025, el Alto Tribunal ordenó el desarrollo de espacios de concertación con el CECH, los cuales se cumplieron y finalizaron en noviembre de ese mismo año. En total, se realizaron ocho jornadas.
Asimismo, como parte de ese propósito y en cumplimiento de lo ordenado, el Ministerio lideró espacios de concertación y participación ciudadana en los que se desarrollaron 165 jornadas de diálogo, se recibieron 6.500 aportes virtuales, se registraron más de 10.000 visitas al proyecto de resolución y participaron de manera presencial más de 20.000 personas, entre habitantes de la Sabana, colectivos ciudadanos, gobiernos locales y sector privado, entre otros.
Finalmente, el CECH, los actores involucrados y el Gobierno Nacional llegaron a un consenso para ordenar la Sabana de Bogotá alrededor del agua, en cumplimiento de las órdenes del Consejo de Estado.
Sobre las Directrices Ambientales de la Sabana
El documento busca orientar el desarrollo de más de 420.000 hectáreas en 31 municipios de influencia de la Sabana; fortalecer la resiliencia climática; garantizar la seguridad hídrica de más de 10 millones de personas; proteger ríos, quebradas y humedales; y promover la restauración ecológica de páramos, bosques andinos y ecosistemas de alta montaña, entre otras acciones que permitan el crecimiento de las ciudades en armonía con los ecosistemas y garanticen el uso sostenible de los recursos.

