El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, a través del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro), habilitó un paquete de recursos por más de $147.000 millones para subsidiar tasas de interés y reducir el saldo de las inversiones de campesinos, campesinas y productores agropecuarios. A través de las Líneas Especiales de Crédito (LEC) y el Incentivo a la Capitalización Rural (ICR), se busca fortalecer la producción de alimentos, incentivar el desarrollo de nuevos proyectos asociativos y dinamizar la agroindustria.
Las pequeñas productoras y productores agropecuarios que quieran acceder a estos recursos, habilitados a partir de hoy, podrán hacerlo a través del Banco Agrario y demás intermediarios financieros vinculados a Finagro.
Al respecto, la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino, anotó que “el acceso al crédito debe ser un derecho para quienes sostienen la producción de alimentos en el país. Es por eso que con estas medidas estamos democratizando el financiamiento rural, fortaleciendo la Reforma Agraria y respaldando a campesinas, campesinos y productores para que puedan invertir, producir y vivir con dignidad en sus territorios, así seguimos avanzando para en el camino de cerrar brechas históricas y consolidar un campo más justo, productivo y sostenible.”
Para la vigencia 2026 estarán disponibles dos Líneas Especiales de Crédito (LEC): Desarrollo Productivo y Reforma Agraria, con las que se otorgarán subsidios a la tasa de interés, de acuerdo con el tipo de productor y el proyecto productivo a financiar.
«Finagro, como banca de desarrollo del sector agropecuario, continúa democratizando el crédito con un financiamiento integral, compuesto por tasas de interés subsidiadas y garantías a través del Fondo Agropecuario de Garantías (FAG). Con estos recursos del Ministerio de Agricultura, seguiremos profundizando la inclusión financiera y el desarrollo rural para hacer de Colombia una potencia agroalimentaria”, explicó Jimena Ruiz, presidenta (e) de Finagro.
A través de las Líneas Especiales de Crédito (LEC), que incluyen la LEC de Desarrollo Productivo y la LEC de Reforma Agraria, se movilizarán $88.235 millones. Los beneficiarios podrán acceder a un subsidio de la tasa de interés que puede ser de hasta 11,2 puntos porcentuales para pequeños productores de ingresos bajos, lo que se traduciría en una tasa de interés mensual de 0,5%. Por ejemplo, gracias al beneficio de las LEC, por cada millón de pesos de crédito, una mujer pequeña productora de cacao que solicite financiación para el desarrollo de su proyecto, pagaría, en promedio $5.000 de interés mensual.
Con la LEC de Reforma Agraria se podrán formalizar y adquirir tierras, así como producir y comercializar alimentos y promover la agroindustria.
El plazo máximo de otorgamiento del subsidio será de hasta tres años para créditos de capital de trabajo y de hasta siete años para créditos de inversión. Para compra de tierra, el plazo de otorgamiento del subsidio será de hasta 20 años, incluidos 3 años de periodo de gracia.
Al calificar este anuncio como una “excelente noticia” para los campesinos y campesinas del país, el presidente del Banco Agrario, Hernando Chica Zuccardi, manifestó que “nuestras oficinas, asesores y equipo humano en general esperan a todos los interesados en aprovechar estos importantes beneficios”, y subrayó que “en el Banco Agrario hemos acompañado esta iniciativa para que nuestros clientes cuenten con condiciones más favorables en sus créditos y así logren sacar adelante sus proyectos productivos”.
*Incentivo a la Capitalización Rural*
En el caso del Incentivo a la Capitalización Rural (ICR), el Gobierno Nacional y el Ministerio de Agricultura otorgarán un beneficio a campesinos para que puedan disminuir los saldos de sus créditos. El ICR contará con una bolsa de $52.813 millones para apoyar inversiones productivas, de agroindustria, comercialización, multiactividad y sostenibilidad, y con una bolsa adicional de $6.000 millones para fortalecer la actividad arrocera, con el fin de impulsar inversiones en infraestructura, maquinaria, equipos y reconversión productiva.
Estos apoyos tendrán una focalización territorial especial, con prioridad en territorios estratégicos para la Reforma Agraria y la producción de alimentos, entre los que se destacan las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA), las Zonas de Reserva Campesina, los Distritos Agrarios y otras territorialidades campesinas. Esta focalización busca orientar mayores apoyos hacia zonas clave para la soberanía alimentaria, el fortalecimiento de la economía campesina, la vocación productiva del territorio, la generación de valor agregado y el desarrollo rural.
En los territorios priorizados, los pequeños productores de ingresos bajos podrán recibir un reconocimiento de hasta el 40% de la inversión, mientras que en otros territorios este apoyo podrá ser de hasta el 20%. Para pequeño productor, el reconocimiento podrá llegar hasta el 30% en territorios priorizados y hasta el 15% en los demás. También se priorizan esquemas asociativos y étnicos.
Por ejemplo, si un pequeño productor realiza una inversión de $10 millones para mejorar su unidad productiva, podría recibir un apoyo del ICR de hasta $3 millones o $4 millones, según el tipo de productor y el territorio, lo que le permitiría reducir directamente el valor de su crédito o de la inversión financiada.

