El Gobierno del presidente Gustavo Petro continúa avanzando en la implementación de su política de acceso y formalización de la tierra, con resultados significativos en favor de comunidades étnicas. A la fecha, con el liderazgo de la Agencia Nacional de Tierras —ANT—, ha formalizado alrededor de 2,1 millones de hectáreas (ha) en Colombia, de los cuales más de 1,5 millones de ha corresponden a territorios de comunidades indígenas y afro.
Del total de hectáreas formalizadas a comunidades étnicas, más de 918.000 ha corresponden a procesos de ampliación de resguardos indígenas; cerca de 554.000 ha, a la constitución de nuevos resguardos, y más de 67.000 ha, a procesos de titulación colectiva a comunidades negras.
“Seguimos haciendo nuestra tarea principal: implementar la Reforma Agraria y cumplirles a las comunidades étnicas del país. Estas acciones permiten fortalecer el control territorial de las comunidades, frenar la expansión de la frontera agropecuaria y consolidar procesos de restauración y conservación ambiental liderados por los pueblos indígenas, que históricamente han protegido estos ecosistemas a través de sus prácticas culturales y sistemas de conocimiento propio”, aseguró el subdirector de Asuntos Étnicos de la ANT, Olinto Mazabuel Quilindo.
Estas acciones permiten garantizar la protección de territorios ancestrales, fortalecer la pervivencia cultural de los pueblos y avanzar en la reducción de desigualdades históricas en el acceso a la tierra.
“Me siento muy feliz, ya que hacía mucho tiempo estaba esperando. No tenía propiedad de mi tierra, únicamente un certificado de compraventa, pero eso no da seguridad, lo único que da seguridad es el título que recibí. Ya sé que la tierra es mía”, se mostró complacido Aurelio Segundo Ortega, luego de haber recibido el título de su propiedad rural en El Molino, La Guajira.
La Ruta del Título, de la ANT, se lo entregó a comienzos de marzo pasado. Así, se le puso fin a una espera de más de 20 años, tiempo durante el cual no tuvo las escrituras formales.
Predios para comunidades étnicas
Como parte de su política integral, el Gobierno del presidente Gustavo Petro Urrego, también a través de la ANT, ha entregado tierras a comunidades étnicas: 412 predios en 25 departamentos. Esta acción, que representa más de 100.000 hectáreas, ha promovido el desarrollo rural con enfoque territorial.
“Todo lo que está dentro de la madre tierra es la vida que yo tengo, es la vida de ustedes, es la vida de todos nosotros, hemos estado en conflicto por la llegada de muchos moradores de afuera, entonces le agradecemos a la Agencia Nacional de Tierras que, de aquí para adelante, la Reforma Agraria siga siendo un impulso para nosotros, para seguir perviviendo”, expresó el gobernador indígena de la etnia Wiwa, Julio Daza, luego de que en marzo de este año, la Agencia les entregara dos predios (más de 500 ha) a su comunidad y a la comunidad Cariachil en El Molino, La Guajira.
Uno de los casos representativos está en Caloto, Cauca, donde la Agencia, en el primer semestre del 2024, entregó 25 predios conocidos como ‘Canaimas’ (con una extensión cercana a 452 ha) a consejos comunitarios afrodescendientes y resguardos indígenas de la zona, cuyos integrantes son víctimas de la violencia.
Esta intervención, que benefició a cerca de 8.000 familias, representa un avance concreto en el cumplimiento de compromisos históricos adquiridos por el Estado colombiano con la reparación de las víctimas de la masacre ocurrida en la Hacienda del Nilo, en Caloto, perpetrada por paramilitares en 1991. El proceso cobra especial relevancia porque estas personas esperaron más de 30 años.
Impulso a iniciativas productivas con enfoque étnico y de género
En paralelo a la formalización de la tierra, el Gobierno nacional ha fortalecido el desarrollo productivo en territorios étnicos mediante la cofinanciación de 175 proyectos comunitarios con enfoque étnico y de género, que han beneficiado a más de 15.700 familias en diferentes regiones del país, con una inversión superior a $82.079 millones.
Estas acciones, implementadas entre 2022 y 2025 en Antioquia, Arauca, Atlántico, Bolívar, Caldas, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Guaviare, Huila, La Guajira, Magdalena, Meta, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Quindío, Risaralda, Tolima, Sucre y Valle del Cauca, han estado orientadas al fortalecimiento de sistemas productivos sostenibles, la seguridad alimentaria y la generación de ingresos en comunidades indígenas y negras.
Entre las principales líneas de acción están la producción agrícola con adopción de tecnologías, la implementación de sistemas agroforestales, el desarrollo de proyectos pecuarios y el fortalecimiento de infraestructura tradicional.
“Le agradezco a la Agencia Nacional de Tierras por brindar este apoyo, que, en sí, realmente años atrás ningún gobierno nos ayudó y hoy, con este Gobierno del Cambio de Gustavo Petro, nos hemos beneficiado 102 familias. Este proyecto se nos multiplica en muchas cosas porque ya podemos generar para el sustento de nuestras familias”, indicó el líder de la comunidad indígena Unión Baquiaza, en Bojayá, Chocó, Jaime Martínez Cabrera. A él y su comunidad, en 2025, la ANT les entregó los insumos para que sacaran adelante su proyecto alimentario.
El programa incorpora un enfoque diferencial étnico y de género, reconociendo los saberes ancestrales, las prácticas productivas tradicionales y el papel de las mujeres en las economías comunitarias.
“Estas acciones demuestran el cumplimiento que hemos tenido en el Gobierno del presidente Petro con la Reforma Agraria. Incluso demuestran que hemos cumplido con compromisos del Estado que las comunidades étnicas, víctimas del conflicto armado, llevaban esperando tres décadas, todo ese tiempo para ser reparadas”, afirmó la directora de Asuntos Étnicos de la Agencia Nacional de Tierras, Farlin Perea Rentería.
Uno de los roles de la Agencia es promover la autonomía económica, la sostenibilidad de los territorios y la consolidación de modelos productivos acordes con la identidad cultural de esas comunidades.
“La Reforma Agraria también es étnica y reconoce la deuda histórica con los pueblos indígenas y las comunidades negras del país; por eso, hoy estamos saldando esa deuda histórica. Con la tierra en manos de los pueblos étnicos, les devolvemos dignidad y construimos la paz territorial”, puntualizó la directora Perea.

