El Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes consolidó una nueva etapa del Festival Internacional de las Artes Vivas (FIAV), que se realiza por segunda vez en concurso con la Alcaldía Mayor de Bogotá, con una apuesta histórica por la descentralización cultural, que amplió el acceso a las artes escénicas y fortaleció la circulación artística en Colombia.
En su segunda edición, el FIAV se posicionó como el principal festival de artes escénicas del país, con una programación de más de 30 obras nacionales de teatro, danza, circo sin animales y performance, seleccionadas mediante convocatoria pública, y una inversión de 465 millones de pesos orientada a fortalecer la creación y la circulación cultural.
Como eje central de esta edición, el Ministerio implementó la estrategia Circuitos Vivos, mediante la cual 12 obras del festival, cuatro internacionales y ocho nacionales, circularon en 15 ciudades del país. Esta iniciativa se desarrolló en articulación con la Red Nacional de Teatros Públicos y Patrimoniales y el Centro Nacional de las Artes, con el objetivo de activar escenarios regionales y consolidar una red nacional para las artes vivas.
El festival inició el 27 de marzo y terminará este 5 de abril, con funciones en múltiples escenarios de Bogotá y del país, logrando el hit histórico de ampliar la cobertura territorial y diversificar los públicos. La programación incluyó obras nacionales, internacionales y distritales, con presencia en teatros emblemáticos, espacios patrimoniales y escenarios alternativos.
De acuerdo con estimaciones basadas en aforos promedio de entre 300 y 500 asistentes por función en ciudades intermedias, la circulación de las 12 obras en territorio impactó directamente entre 50.000 y 80.000 personas fuera de Bogotá, a lo que se sumó la asistencia en la capital.
El FIAV incorporó además un enfoque de diálogo intercultural, con el Caribe como región invitada de honor. Diez de las obras nacionales seleccionadas recogieron las historias, ritmos y expresiones de esta región, mientras que el festival integró muestras culturales provenientes de eventos emblemáticos como el Carnaval de Barranquilla, el Festival de Ovejas, el Son de Negro de Santa Lucía y el Encuentro de Cultura Anfibia de Talaigua.
Como parte de la política de acceso a la cultura, el Ministerio garantizó la entrada gratuita a estudiantes de artes escénicas de universidades públicas para una selección de obras, fortaleciendo la formación de nuevas generaciones y el vínculo entre procesos académicos y circuitos profesionales.
Esta apuesta se articuló con el programa Artes para la Paz, que actualmente impacta a más de 400.000 niñas, niños y jóvenes en el país, promoviendo el arte como herramienta de formación, diálogo y transformación social. En este contexto, el FIAV se consolidó como una plataforma de encuentro entre territorios, saberes y prácticas culturales.
“La descentralización del festival marcó un cambio estructural en la política cultural del país. Más allá de concentrarse en Bogotá, el FIAV se proyectó como una red nacional de circulación artística que reconoce la diversidad cultural de los territorios y garantiza el acceso equitativo a las artes”, aseguró la ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani Fonrodona.
Con esta estrategia, el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes reafirmó su compromiso con la democratización cultural, la activación de escenarios regionales y el fortalecimiento del ecosistema de las artes vivas en Colombia.

